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martes

Paz en medio de la tormenta


"Cuando siento miedo, pongo en ti mi confianza." (Salmos 56:3 )


"Estad quietos, y conoced que Yo soy Dios. "(Salmo 46:10)

"En quietud y en confianza será vuestra fortaleza" (Isaías 30:15)

Sin importar el huracán por el cual pueda atravesar nuestra vida...
aún en medio de los fuertes vientos, en medio del vendaval, 
de las copiosas lluvias y de las inundaciones que aquejan nuestra mente causando un desborde de temores  e incertidumbre, 
Dios está al control. Él es nuestro refugio; confortará nuestra alma y nos llenará de paz en medio de la tormenta.

¡La paz proviene de Dios!     ¡Confía en el Señor!

«Tú guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en Ti persevera, porque en Ti ha confiado» (Isaías 26:3).

Cuando el dolor toca tu puerta






Tu vida puede cambiar radicalmente en un instante: enfermedades, muerte, accidentes, rupturas, decepciones o malas decisiones. Cambios tan drásticos que pueden causar un dolor profundo, ansiedad, depresión y angustia.  En esos momentos es importante hacerte una pregunta: ¿Dónde pondrás tu esperanza?  Te enfocarás en la gravedad de la situación o mirarás al cielo con la certeza de que Dios está al control y será tu sostén aún en medio de la prueba. 

No hay nada que te llene más de paz en medio de la adversidad que el derribar tus fortalezas, tus mecanismos de autocompasión para dejarte caer confiadamente en los brazos de Dios.  Ese tipo de quebrantamiento nos lleva a confiar plenamente en Él, sabiendo que no hay nada ni nadie que pueda aplacar lo que sentimos fuera de Sus amorosos brazos. 

Dios guardará tu caminar, aún en la crisis más profunda. Él es el Creador, ¿Existirá algo más grande y poderoso?

 “Tu guardarás en completa paz a aquel cuyo pensamiento en ti persevera; porque en ti ha confiado. Confiad en Jehová perpetuamente, porque en Jehová el Señor está la fortaleza de los siglos” 
(Isaías 26:3-4)





lunes

Obstáculos en el camino




En tu caminar por la vida seguramente te has tropezado con algunos obstáculos. Algunos de los cuales pueden haber sido un gran reto para ti, pero ¿Qué haces cuando después de haber luchado incansablemente ese obstáculo se vuelve más grande y pesado?

Muchas veces nos empeñamos en tratar de sacarlo, cuando Dios quiere usarlo para que crezcas o madures en algún área de tu vida. Entonces, es necesario rendirnos con mansedumbre, orar a Dios y confiar plenamente en lo que Él hará en nuestras vidas.

“Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el SEÑOR—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza” (Jeremías 29:11).

Dios tiene grandes propósitos para tu vida. Es necesario aprender a descansar en el Señor y aceptar los procesos que confrontamos para que logremos una transformación auténtica llena de confianza, fe y esperanza. Aún cuando sientas frustración, Dios está esperando que le entregues tus cargas, que renuncies a luchar con tus propias fuerzas y que experimentes la libertad que solo Él puede ofrecerte. 

Te animo a descansar en los propósitos de Dios y a esperar pacientemente fortaleciendo o iniciando tu relación con el Señor. Quítale el poder a los obstáculos de tu camino y deja que Dios sea el centro. 
¡No te arrepentirás!

El pulido del diamante


El diamante es un mineral compuesto de carbono. Al inicio es oscuro y áspero, pero luego de ser pulido es transformado en una valiosa piedra preciosa.

En la vida atravesarás aflicciones, pero la diferencia estriba en aquello que te sostiene para afrontar la batalla.

"Bendito sea Jehová, mi roca, quien adiestra mis manos para la batalla, y mis dedos para la guerra; misericordia mía y mi castillo, fortaleza mía y mi libertador, escudo mío, en quien he confiado" (Salmo 144: 1-2).

¿Qué hacer?, ¿Debes quedarte deprimido y angustiado ante las pruebas? No. Entonces, extiende tus manos a Jesús. Él te sostendrá. Levántate en Su nombre. Confía en los planes de Dios para tu vida, apóyate en Su Palabra.

"Aunque ande en valle de sombra de muerte no temeré mal alguno, porque Tú estarás conmigo; tu vara y tu cayado me infundiran aliento" (Salmo 23: 4).

Así como el diamante necesita ser pulido para que salga lo mejor de él, así nosotros necesitamos mantenernos con firmeza ante las pruebas y dejar brillar en nosotros la luz de Cristo, aprendiendo, creciendo, madurando y descansando en los maravillosos planes que Él tiene para nuestras vidas, aún cuando no los entendamos.

Ante las pruebas pregúntate: ¿Qué quiere enseñarme Dios de este proceso?

¡Déjate pulir por Cristo!




¡No tienes que ser fuerte!


En medio de una crisis, una hermana en Cristo me dijo: "no tienes que ser fuerte". Entonces me fue revelado que, en medio de la impotencia y la aflicción, se vale llorar, desahogarse y dejar aflorar mi debilidad. En el mundo tendremos aflicción (Juan 16:33).

En mi desierto, era el momento de entregarle mis cargas al Señor; había sido quebrantada y no tenía fuerzas para luchar. Pero, NO NECESITABA SER FUERTE, por el contrario, era el momento de reconocer mi debilidad, entregar mis cargas y permitirle a Cristo abrazarme. Es un proceso. Debía aprender a confiar en la voluntad y en los tiempos de Dios. 

El amor de Cristo nos da fuerza. Ora, busca la presencia de Dios, exprésale lo que sientes, busca apoyo y decide caminar en fe. Entrégale todo aquello que te pesa, sus brazos te esperan.

Para oración accede a : https://ibglenview.com/ayuda.php

Tocan a tu puerta

"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oyere Mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo". Quiz...