Nada más efectivo que la fe y la oración. Dios conoce la situación por la cual atraviesas, pero aún así quiere que tengas una hermosa relación con Él. Un diálogo de Padre a hijo (a), en la que puedas abrir tu corazón expresándole tu amor y tus inquietudes. Observa a tu alrededor y encontrarás razones a granel por las cuales dar gracias aún medio de la tormenta. Deposita tus cargas en los tiernos brazos de Jesús y hallarás la paz que el mundo no puede darte.