La ansiedad altera tu ritmo de vida. Sientes desesperación, intranquilidad y un temor constante. La angustia que sientes puede producir un desbalance entre tus pensamientos y tus emociones. Si te sientes ansioso (a) busca ayuda. El Dios Todopoderoso te ayuda y te guarda (Salmo 121).El Señor te escucha y te da descanso (Salmo 116).