miércoles

Ansiedad




La ansiedad es una respuesta del cuerpo ante una situación que provoca una señal de peligro en el cerebro. Algunas veces es causada por desequilibrios químicos u hormonales, pero la mayoría de las veces es un sentimiento de temor ante situaciones estresantes que no podemos controlar. Entonces, si no podemos controlarlas, ¿por qué decidimos darle espacio a la angustia, a la desesperanza o al temor desmedido?

Dios, en su inmensurable sabiduría, nos da la herramienta para tener una vida victoriosa, aún en medio de cualquier circunstancia: la Biblia. Esta contiene las instrucciones de Dios para todo aquello que acontece en nuestro diario vivir. Veamos lo que dice la Biblia en relación a muchas de las causas que provocan la ansiedad:

Así que, no os afanéis por el día de mañana, porque el día de mañana traerá su afán. Basta a cada día su propio mal. (Mateo 6:34)

Considerad los cuervos, que ni siembran, ni siegan; que ni tienen despensa, ni granero, y Dios los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que las aves? (Lucas 12:24) 

Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, que habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? (Mateo 6:25)

Confía en el Señor con todo tu corazón, y no te apoyes en tu propio entendimiento. Reconócele en todos tus caminos, y Él enderezará tus sendas. (Proverbios 3: 5-6)

 



Por nada estéis afanosos, sino sean conocidas vuestras peticiones delante de Dios en toda oración y ruego, con acción de gracias. Y la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento, guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús. (Filipenses 4: 6-7)

Pero cuando os trajeren para entregaros, no os preocupéis por lo que habéis de decir, ni lo penséis, sino lo que os fuere dado en aquella hora, eso hablad; porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu Santo. (Marcos 13:11)

- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - 

La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, mas la buena palabra lo alegra. (Proverbios 12:25)

Deléitate en la Palabra de Dios. Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redarguir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra. Los hombres de Dios son aquellas personas que han aceptado a Jesús en sus vidas. Esto implica que todo comienza con una decisión: la decisión de aceptar a Jesús como Señor y Salvador. Jesús te dice: "La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo" (Juan 14:27).

Echando toda vuestra ansiedad sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros. (1 Pedro 5:7)

En la multitud de mis pensamientos dentro de mí, Tus consolaciones alegraban mi alma. (Salmo 94:19)



No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia. (Isaías 41:10)

Busca a Jesús y Él te responderá, y te librará de todos tus temores (Salmo 34:4). 



Tocan a tu puerta

"He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oyere Mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo". Quiz...